#009

Frederic Mompou
(Barcelona, 1893- 1987)





Gitano (Impressions íntimes), para piano

Nocturn (Tres variacions), para piano

Enèrgic (Cants màgics), para piano

Diàleg nº1, para piano

Galop (Variacions sobre un tema de Chopin), para piano

Pour evoquer l'image du passé (Charmes), para piano

Preludi nº1, para piano

Vif (Festes llunyanes nº6), para piano

L'home de l'aristó (Suburbis), para piano

Barri de platja, para piano

Cançó i dansa nº3, para piano

Pour inspirer les âmes (Charmes), para piano

Cançó i dansa nº13, para guitarra

Cinq mélodies de Paul Valery, para voz y piano

Ballet, para piano y voz recitada

La vaca cega, para voz y piano

Paisatges, para piano

El testament d'Amèlia, para voz y piano

Preludis 3, 6, 7, 8 i 11, para piano

Combat del somni, para voz y piano

Preludis nº 5 i 9, para piano

Comptines, para piano a cuatro manos

Becquerianas, para voz y piano

Pastoral, para voz y piano

Cançó de la fira, para voz y piano



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Fundación Frederic Mompou

Archivo Frederic Mompou de la Biblioteca de Catalunya


OBRAS INTERPRETADAS

En plena formación pianística con el maestro Pere Serra, descubrió la música de su tiempo y se le despertó la vena compositiva al escuchar un recital con música de Gabriel Fauré. Pasaron dos años de intentos hasta que encontró un acorde propio: el acorde metálico que recordaba el familiar toque de campanas de la fundición Dencausse de su abuelo. Fue a partir de entonces que comenzó su vocación creativa. Viajó a Paris por primera vez en 1911 para estudiar piano con Ferdinand Motte-Lacroix. Tras la Gran Guerra se instaló con sus padres en Barcelona y fue entonces cuando compuso algunas de sus primeras obras. Su consolidación como compositor tuvo lugar en París cuando Motte-Lacroix estrenó obras suyas en 1921, con gran éxito de crítica. Su nombre empezó a escucharse tanto como los de franceses como Ravel, Debussy, Fauré o Satie. Pero él, introvertido y muy tímido, con muchos problemas de comunicación y ante la nueva música entró en crisis creativa en 1933. En 1941 huyó de la guerra y volvió a Barcelona. Conoció entonces la que sería su esposa, la pianista Carmen Bravo. En Barcelona volvió a componer, cerrando el paréntesis de sequía creativa. Inició entonces un periodo de creación que se mantuvo hasta 1979, en que un problema de salud truncó para siempre su creatividad.La obra de Mompou incluye mayoritariamente música para piano y canciones, aunque también escribió algunas obras para otros instrumentos.

El mundo musical de Mompou es un mundo con abundancia de colores, sonidos e imágenes, toda la huella de la Cataluña que rodeaba el compositor. Un hombre tranquilo y observador, que busca la forma de expresar los profundos sentimientos que se ocultaban en su interior. Un individuo tímido y de voz suave, su música refleja sus pensamientos e ideas que representan el hombre que fue. Él mismo dijo: "La mejor palabra es la palabra no dicha, como todos sabéis, soy un hombre de pocas palabras y un músico de pocas notas". "La música está escrita para lo inexpresable, quisiera que ella pareciera salir de la sombra para volver de nuevo a ella".

 



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